Este año se cumple el 60 aniversario del llamado Contubernio de Múnich, aquel encuentro de demócratas españoles, de casi todo el espectro político, que no pudo celebrarse en Mallorca porque el régimen franquista lo prohibió. Así, tuvo lugar en Múnich, el 5 y 6 de junio de 1962, al amparo del IV Congreso del Movimiento Europeo Internacional. Fue un encuenfro que marcó un antes y un después en el camino de España hacia la democracia.
En Múnich se reunieron, por primera vez, opositores al régimen del exilio y del interior de España, bajo el indiscutible liderazgo del intelectual liberal y diplomático, Salvador de Madariaga, presidente del Consejo Federal Español del Movimiento Europeo organizado en el exilio.
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Contra los participantes el régimen reaccionó con confinamientos, represión, insultos y descalificaciones a través_de la prensa,
y refiriéndose al encuentro con la expresión peyorativa:de Contubernio, término que, sin embargo, hizo historia y se convirtió en un referente.
Es emocionante recordar que en el encuentro participaron dos personas de nuestras Islas: Félix Pons Marqués y Joan Casals Thomás, miembros de la Izquierda Demócrata Cristiana, partido del que Pons era vice-presidente, que al regresar fueron confinados Lanzarote. El pasado 24 de febrero, sus respectivos hijos Josep Pons irazazábal y Lluís Casals Senent, transmitieron su testimonio en el acto conmemorativo organizado, conjuntamente, por el Palament dé les Illes Balears y el Consell de les Illes Balears del Moviment Europeu.
Se trata de un episodio relevante de nuestra historia al que estudiosos nos han aproximada desde perspeCTivas muy diversas, pero en estos tiempos convulsos para Europa, es relevante destacar que fue el europeísmo la fuerza aglutinadora que hizo posible la confluencia, porque europeísmo era símbolo de democracia.
Entorno a él se facilitaron los contactos entre la oposición y la del exilio y se pudo canalizar el apoyo que posibilitó el encuentro. En el encuentro fue muy relevante el papel del Movimiento Europeo Internacional.
Múnich significó la reconciliación de toda la oposición, convencidos de que debían actuar unidos, dejando atrás viejos rencores, con el único objetivo de restaurar la democracia en España. Fue el primer paso en la transición de nuestro país hacia la democracia.
En Europa, extinguido el franquismo y las dictaduras que en Grecia y Portugal prevalecieron hasta los años 70, parecía impensable el resurgímiento de la extrema derecha. Sin embargo, recientemente, muchos de estos partidos han visto incrementado su apoyo. Países que abrazaron la democracia después de 1989, están ahora dando apoyo a gobiernos autoritarios.
Los regímenes autoritarios son una amenaza real para el proyecto europeo: Así lo expresó el anteriorpresidente del Parlainento David Sassoli: «Para los regímenes autoritarios, los valores europeos recogidos en el Tratado son aterradores, porqué las libertades permiten la igualdad, la justicia, la transparencia, las oportunidades, y la paz».
Comisión Europea, gobiernos, parlamentos y ciudadanía, debemos defender juntos nuestros valores. Es sorprendenteque transcurrido más de medio siglo desde la firma del Tratado de Roma, nuestro principal deber siga siendo defender el Estado de Derecho y la democracia.
No existen fórmúlas mágicas para combatir la expansión de una ultraderecha, que no respeta los valores de la UE. Sin embargo, del mismo modo que europeismo y unidad fueron cruciales para conseguir la democracia en España, parece evidente que una UE fuerte, y unida entorno a sus principios fundacionales, puede facilitar la vuelta de la normalidad democrática en toda la Unión. El poder aglutinador del europeísmo y la unidad de acción, qué fueron determirtantes, en el siglo XX, para combatir dictaduras como la franquista, pueden volver a serlo en el siglo XXI, para combatir a la ultraderecha.
Para ello, la UE necesita reformarse, pero no porque sus principios y valores estén obsoletos, sino porque, siendo más importantes que nunca, necesitan reforzarse.
La Conferencia sobre el Futuro de Europa con sus conclusiones, al igual que el Contubernio de Múnich hizo en su momento, nos brinda una oportunidad única en el momento preciso.
Teresa Riera Madurell
Presidenta del CIBAME
( Publicado en Última Hora - 22/06/2022 )